Rasgueo en las entrañas. Incertidumbre en tu mirada. Bajo
el silencio de la oscuridad se guardan los llantos de las noches largas, y te
cobijas en mis brazos, y mis manos recuerdan el tacto con tu piel, atormentados buscamos el sol para no quedar en lo oscuro de la soledad. Y en tu
mundo estaré para protegerte de tus miedos, y en tu mundo de sombras estaremos
juntos para evolucionar y vencer los miedos. Supimos reír entre llantos y
quitar escombros de tiempos pasados. No me dejes. Me fumo las colillas del recuerdo...
"Estás mintiendo y se te nota, eres imbécil y se
te nota"
Sueño
con un rostro inerte. Sueño con besos endógenos que nos envuelvan sin pensar.
Hay lunas que no borran la eternidad, hay cielos que mandan mi corazón, como
imaginarte en las olas que me rescatan sin desaparecer, como llegar tan
profundo en ti sin poder soltar tus manos, déjame! Déjame en calma y mira mis ojos que dicen
algo secreto entre manos para conquistarte.
"Si miras de día el cielo y no ves las estrellas, no es que hayan dejado de existir,
Todo en un sueño es real. Historias no saldadas. Relatos y esperanzas, intentos no fallidos, muerte cerebral, incondicional, de alma, que es vida. Ver, sin dejar de mirar. Observar de reojo. Y tratar de no fallar. De cambiar, de confiar. Mis gritos son rebeldes, duros, fríos y que siempre están a la defensiva. Una tortuga que se esconde. Una mariposa que entrega sus colores. Sale al mundo. Vive. A la mierda... y sumisa recordando tu maldita expresión que amo...
Tengo ganas de volver a confiar en ti, de sentir que el tiempo que estuvimos juntos no fue una pérdida total. De que si estuvimos juntos y aprendimos a crecer juntos, ¿por qué nuevamente el llanto, los gritos y las dudas son otra vez nuestro lenguaje? Olvidaste como mirarme a los ojos sin comenzar a derramar tus patéticas lágrimas. Maldigo el día que estuvimos juntos y las horas que perdí en tus brazos. Consumida de tantas emociones que fueron matando mi corazón minuto a minuto, e inconsciente frente a los conflictos de esta vida.
Pero tú sabes la verdad, que todas mis ingenuas letras y palabras son sólo una escalera para protegerte en este mundo, inundado entre dolores y el miedo que no soy capaz de enfrentar; es la forma en que intento alejarte de los peligros externos a mi amor. Recuerdas aquellas noches en que conversábamos sobre como todos quienes nos rodeaban habían perdido la capacidad de relacionarse, de hablar y comunicarse. Y de cómo nuestra vida era casi perfecta. Pero ahora, tan sólo a unas semanas de despertar entre tus sábanas ya he perdido las palabras para comunicarme contigo, cuando un simple te quiero ya suena irónico viniendo de nuestros labios.
Sin embargo, estos escritos no son sólo para contarte lo obvio que nos está pasando, sino para evolucionar contigo y recuperar nuestras palabras, no quiero seguir cortando la cuerda que nos une, ni el sendero que nos guía. Quiero abrazarte sólo una vez más y decir te quiero, recuperar la magia ente mis manos y aquel brillo de mis ojos. Albergarte entre mis dedos y jugar entre tus piernas, que me abraces y me mimes, que me beses y me sientas.
Sólo un segundo más para pedirperdón, sólo una oportunidad más para decir te amo.
“Ama pero no te enamores. No hay odio sin antes no hay dolor…”
Somos dos incompatibles. Polos
opuestos. Somos algo
que no podemos creer.Tal vez se me acabaron las
ganasy aquel suspiro se acabó.Tal vez te aprovechaste de
mis sueñosy te quedó muy corto mi amor.Y pasan los días, se acaba el año. Podría fingir que nada ha pasado,podría olvidarme de todo el dolor. Podría mentirte aunque nunca lo hagoy decirte que es mentira todo lo que he
pensado.Es inevitable pasar un
segundosin vivir muriendo, todo lo que decidíse cayó con
tu mirada, todo lo que me prometíse disipó con tus palabras. No sé cómo perdimos todo, cómo nos dimos por vencidos. Dame sólo un segundo de tu sinceridad.
Un sorbo y otro sorbo. No me conformo, si intento
dormir. No es sencillo, sin embargo, se
me hace más fácil escribir, con la
melodía de tus letras y la música de tus labios, puedo dormir en paz. Me atora
el humo de un cigarro, en el intento, se hace inerte, invisible… todo.
Merodeando entre la oscuridad, disimulo un sentimiento que sabes que es verdad.
Me atora el humo de tus palabras. Ya son inertes. El tiempo, no hay tiempo, el
momento, es ahora. Ya no hay plan…
Cuando sueñas te enamoras, te despiertas y
ya no existe. Ilusos soñadores, creímos en
la utopía de la felicidad. ¿Y qué es eso? Momentos, trocitos de sueños en que se
detiene el tiempo y te regocijas con la risa de alguien más, con los rostros eufóricos
de satisfacción, las palabras bonitas del día a día y caricias pintorescas, hasta
que te das cuenta que no se puede reír siempre y menos vivir de eso, todo sigue
su curso.
Y pensar que estuve en un coma profundo por
tanto tiempo. Hace mucho que no me sentía así. Jugamos un juego prohibido, la
mentira no fue suficiente. La vida es un sueño. Nos arriesgamos y caímos en el
túnel más oscuro e interminable, del cual ahora sólo quiero ver la luz, pero
aún no comprendo las cosas como son, no puedo salir. Durante las primeras
noches te soñaba. Durante el día sólo me inventaba distintas alternativas,
esperando que el tiempo pasara rápido, al contrario, para aliviar un poco el
dolor terminaba sumergida nuevamente en el sueño, del cual despertaba aturdida
y más confundida. Transcurrieron lapsos en que recuerdos hermosos eran lo único
que me hacía no sentir rencor ni dudar. Un día decidí levantarme y correr bajo
la lluvia, sin importar mojarme, total ya pasé la peor tormenta. El túnel que
al principio se veía oscuro, ahora está más despejado, ¿es que amaneció o me
acerco al final? Existen dos caminos, ninguno es fácil, pero qué más da siempre
he optado por lo complejo, lo único que tengo claro es que al final de ambos
está el sol. De todos modos no puedo salir sola, se trata de despejar los
miedos y optar. Enamorarse es una actitud. Sentir, pensar y actuar
hacia un mismo lado, todo junto. No es suficiente sentirlo, hay que probarlo.
El tiempo y la verdad. Al final del túnel, siento que día a día muero un poco en ti.
Y tú también en mí...
Se parece a una historia, absurda y coherente ahora.
Un lapsus inerte de vidas pasadas. No fue en un mes, ni en una semana, menos un
día, fue sólo la luna llena contemplando y una mañana despertándonos.
Cuéntame que pasó después. Porque no sé cómo es que
ahora te ves así. Cuéntame que ocurrió en aquel tiempo, porque ahora veo a
otro. En tus ojos veo el amor. En sus ojos veo tu color. Ahora comprendo,
porque pasaron muchos meses, muchas semanas y muchos días. El tiempo variable
de dos complementos. Estoy tan sorprendida. Estoy tan decidida. Estoy mucho
mejor.